jueves, 2 de octubre de 2014

...divina pasión

...y entonces metí mi vida en una caracola...y al escucharla sonaba el mar...eso está bien...debe ser que jugábamos en distinta división...o dimensión...quizas siempre fue así...y no me enteré...yo seguía pujandome y empujandome...siempre preparandome...sin pausa...pero la caracola suena a mar... y eso está bien... no puedo evitar lo que sucede...no se como hacerlo...la tristeza me visita, pero no me arrastra..la despido porque no me interesa....hay que seguir...en este momento tan autentico e importante...nadie me detiene...a punto de hacerlo...me parece mentira, pero ha llegado...tengo aprendida la lección... escucho lo que la caracola me dice...ella me entiende...me desnudo y toco mis huesos...acaricio mi piel...me quiero...me busco...y disfruto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario