...otra noche sola...y con ganas y deseos...aburrida de las mismas fantasías...invento una nueva...rebusco en el cajón...hay muchas mas de las que pensaba...y elijo una...me gusta su tacto...mientras me caliento...mi mente va escribiendo sobre mi misma...en un libro que nunca está acabado...una disciplina que no acato...a veces me cuesta mucho reconocer quien soy....en que monstruo me he convertido...continuamente luchando ...un yo contra el otro yo...hasta que aparece....trae una bolsa de papel...me pide que me desnude...que me tumbe en la alfombra...boca arriba...me sorprende....pero obedezco...saca de la bolsa un finísimo velo negro....cubre todo mi cuerpo...como la mortaja que quiero en mi entierro...me excita sentir lo suave que es...casi me hace cosquillas...puedo ver lo que hace...pero mis ojos se cierran...para sentir a oscuras...me cuenta que voy a probar nuevos azotes...uno tras otro...y la tela casi ni se mueve...la fusta es nueva...pero mi dolor es el mismo de siempre...al gritar abro la boca...el mete sus dedos...el sabor es muy seco...tengo arcadas de ese velo..."esto es lo que vas a sentir en todos tus agujeros...últimamente te mojas demasiado...y ya sabes que me gustas seca"...se quita la ropa...me aplasta...me gusta sentir su calor...notar su dureza...su aliento en mi oreja...a ninguno nos gusta el misionero...pero me abre las piernas...y entra dentro...con el velo...es molesto...doloroso...imposible...me aplasta...me hiere...me ahoga...está dentro...pero solo siento el velo...
viernes, 24 de enero de 2014
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