mientras en la ducha caía el agua hirviendo en mi cuerpo, vi algunas de mis heridas y me gustaron...las historias como la de caballo tienen fin... saborear en estos momentos el placer de haberlas vivido...si hubiese seguido adelante, nada hubiese sido igual..mi recuerdo no sería el mismo...pero ahora tengo mucho trozos de corazón aún intactos...esperando a ser repartidos...otra historias...pero que no sean de sumisión..
...a caballo lo amé...arrastré mi cara por el suelo para él...me enganché...retorcida de dolor...me dejó...me olvidó...y tarde mucho en salir...ahora no soy capaz de comprender en que historia estuve metida...y por qué...solamente cuando el agua hirviendo quema mi piel...el recuerdo se vuelve placer...pero solo es eso...un recuerdo
Cornelie Tollens
lunes, 27 de febrero de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario